8 noviembre , 2010

La Naturaleza De Los Angeles

Por Luis Claros

Bajo este título hay varios puntos que considerar.

A Diferencia De DIOS, LOS ÁNGELES SON “SERES CREADOS”.

La creación de los ángeles ha sido negada en algunas ocasiones. Pero está claramente enseriada en las Escrituras. No es cierto que aquellos pasajes que hablan de la creación del ejército del cielo (Gen 2: 1; Sal 33: 6; Neh. 9: 6) se refieran a la creación de los ángeles más bien que a la creación del ejército de estrellas; pero el Sal 148: 7, 5, y Col. 1: 16 sí hablan claramente de la creación de los ángeles (compárese I Reyes 22:19; Sal 103:20, 21). El tiempo de su creación no puede fijarse con exactitud. La opinión de algunos basada en Job 38: 7 de que fueron creados antes de todas las demás cosas, realmente no encuentra apoyo en la Escritura. Hasta donde sabemos, ninguna obra creativa precedió a la creación de los cielos y de la tierra. El pasaje de Job 38: 7 enseña, realmente, en forma poética que los ángeles estuvieron presentes en la fundación del mundo, así como también las estrellas ; pero no que ellos existieron antes de la primitiva creación de los cielos y de la tierra. La idea de que la creación de los cielos se hizo totalmente en el primer día y que la creación de los ángeles fue simplemente una parte del trabajo de ese día, es también una hipótesis sin base, aunque el hecho de que la declaración de Gen 1: 2 se aplica nada más a la tierra parecería favorecerla. Posiblemente la creación de los cielos no se completó en un solo momento como tampoco la de la tierra. La única afirmación segura parece ser la de que fueron creados  antes del séptimo día. Esto es, cuando menos, lo que se deduce de pasajes como Gen 2: 1; Ex 20:11; Job 38: 7; Neh. 9: 4.

Acerca de esto, Wayne Grudem en su obra, “Teología Sistemática” dice lo siguiente:

Todos los ángeles deben haber sido creados antes del séptimo día de la creación, porque leemos: «Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos» (Gn 2:1, RVR 1960, entendiendo «ejército» como las criaturas celestiales que habitan el universo de Dios). Incluso más explícito que esto es la afirmación: «Acuérdate de que en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y que descansó el séptimo día» (Éx 20:11). Por consiguiente, todos los ángeles fueron creados por lo menos en el sexto día de la creación. Pero, ¿podemos ser algo más específicos? Puede haber un indicio en la creación de los seres angélicos en el primer día de la creación cuando leemos que «Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra» (Gn 1:1), y luego inmediatamente leemos que «la tierra era un caos total» (Gn 1:2), pero sin mención de los cielos en el versículo 2. Esto puede sugerir que el estado inhabitable de la tierra se indica en contraste con los cielos en donde, tal vez, Dios ya había creado a los seres angélicos y les había asignado varias funciones y órdenes. Esta idea es hecha más plausible cuando leemos: «¿Sobre qué están puestos sus cimientos, o quién puso su piedra angular mientras cantaban a coro las estrellas matutinas y todos los ángeles gritaban de alegría?» (Job 38:6-7). Si los ángeles (<<los hijos de Dios», RVR 1960) gritaban de gozo cuando Dios estaba haciendo inhabitable la tierra, esto pudiera implicar que Dios creó los seres angélicos temprano el primer día.

Sin embargo, puesto que sólo tenemos indicios en la Biblia, debemos contentarnos con el hecho de que Dios NO nos ha dado mucha información en cuanto al tiempo de la creación de los ángeles. Cualquier especulación adicional, aparte de clara información bíblica, parecería inútil. «Lo secreto le pertenece al SEÑOR nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley» (Dt 29:29).

Algún tiempo antes de que Satanás tentara a Eva en el jardín (Gn3:1), numerosos ángeles pecaron y se rebelaron contra Dios (2 P 2:4;]ud 6). Este acontecimiento tuvo lugar evidentemente después del sexto día de la creación cuando «Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno» (Gn 1:31), pero aparte de esto, la Biblia no nos da ninguna otra información.

-SON “SERES ESPIRITUALES” E “INCORPÓREOS”

Esto ha sido siempre disputado. Los judíos y muchos de los primitivos padres de la Iglesia

les adjudicaron cuerpos aéreos o de fuego; pero la Iglesia de la Edad Media llegó a la conclusión de que son seres espirituales puros. Sin embargo, aun después de eso, algunos teólogos católico romanos, y hasta luteranos y reformados les atribuyeron cierta corporeidad, más sutil y pura. Consideraron la idea de una naturaleza puramente espiritual e incorpórea como metafísicamente inconcebible y también como incompatible con la concepción de una criatura. También apelaron al hecho de que los ángeles están sujetos a limitaciones espaciales, se mueven de un lugar a otro, y algunas veces fueron vistos por los hombres. Pero todos estos argumentos están más que contrabalanceados por las afirmaciones explícitas de la Escritura en el sentido de que los ángeles son pneúmata. (Espíritus) Mat. 8: 16; 12: 45; Luc. 7: 21; 8: 2; 11: 26; Hech. 19: 12; Ef. 6: 12; Heb.1:14.

No tienen carne ni hueso, Luc. 24: 39, no se casan, Mat. 22: 30, pueden estar presentes en gran número dentro de un espacio muy limitado Luc. 8: 30, y son invisibles, Col. 1:16. Pasajes como Sal 104: 4 (compárese Heb. 1: 7); Mat. 22: 30; y I Cor. 11: 10, no prueban la corporeidad de los ángeles. Tampoco se prueba por las descripciones simbólicas de ángeles en la profecía de Ezequiel y en el libro de Apocalipsis, ni por sus apariciones en formas corporales, aunque es difícil decir si los cuerpos que tomaron en ciertas ocasiones fueron reales o solamente aparentes. Es claro, sin embargo, que son criaturas, y por tanto finitas y limitadas, aunque guarden una relación más libre, en cuanto al tiempo y el espacio, que los hombres. No podemos adjudicarles un “ubi repletivum”, ni un “ubi circuscriptivum”, sino solamente un “ubi definitivum”. No pueden estar simultáneamente en dos o más lugares.

-SON SERES “RACIONALES, MORALES E INMORTALES”

Esto significa que son seres personales, dotados de inteligencia y voluntad. El hecho de que son seres inteligentes se deduciría de inmediato del hecho de que son espíritus. Pero también está enseñado explícitamente en la Escritura, II Sam. 14: 20; Mat. 24: 36; Ef. 3: 10; I Pedro 1: 12, II Pedro 2: 11. Aunque no son omniscientes, son superiores a los hombres en conocimiento Mat. 24: 36. Además poseen naturaleza moral y, por tanto, se encuentran bajo obligación moral; son recompensados por la obediencia y castigados por la desobediencia. La Biblia habla de los ángeles que permanecieron leales como “ángeles santos”, Mat. 25: 31; Marc. 8: 38; Luc. 9: 26; Hech. 10: 22; Apoc. 14: 10, y describe a los que cayeron, como mentirosos y pecadores, Jn. 8: 44, I Jn. 3: 8-10. Los ángeles buenos también son inmortales en el sentido de que no están sujetos a la muerte. Refiriéndose a esto se dice que los santos en el cielo son como ellos, Luc. 20: 35, 36. Además de todo esto, se les adjudica gran poder, forman el ejército de Dios, un ejército de héroes poderosos,

siempre listos para ejecutar las órdenes del Señor, Sal 103 : 20; Col. 1: 16; Ef. 1 : 21; 3 : 10; Heb. 1: 14; y los ángeles malos forman el ejército de Satanás inclinados a destruir el trabajo del Señor, Luc. 11: 21; II Tes. 2: 9; I Pedro 5: 8.

-SON “PARCIALMENTE BUENOS” Y “PARCIALMENTE MALOS”

La Biblia proporciona muy poca información respecto al estado original de los ángeles. Leemos, sin embargo, que al terminar Dios su trabajo creativo, vio todo lo que había hecho y he aquí que era muy bueno. Además, Jn. 8: 44; II Pedro 2: 4 y Judas 6 pre ponen una buena condición original de todos los ángeles. Los ángeles buenos se llaman elegidos en I Tim. 5: 21. Recibieron, evidentemente, en adición a la gracia con que todos los ángeles fueron dotados, y que fue suficiente para hacerlos capaces de retener su posición, una gracia especial de perseverancia por medio de la cual fueron confirmados en su posición.

Ha habido una gran cantidad de inútiles especulaciones acerca del tiempo y carácter de la caída de los ángeles. La teología protestante, sin embargo, se ha satisfecho, generalmente, con el conocimiento de que los ángeles buenos retuvieron su estado original, fueron confirmados en su posición y ahora son incapaces de pecar. No solamente se les llama ángeles santos, sino también ángeles de luz, II Cor. 11: 14. Siempre contemplan la faz de Dios Mat. 18: 10, son nuestro ejemplo en hacer la voluntad de Dios. Mat. 6: 10, y poseen vida inmortal, Luc. 20: 36.

Fuentes:

– Luis Berkhof,  Teologia Sistemática

– Systematic Theology by Inter-Varsity Press, Gran Bretaña, y The Zondervan Corporation, USA © 1994 Wayne Grudem