8 noviembre , 2010

Angeología

Por Luis Claros

La palabra “angeología” viene de dos términos Griegos, a saber, aggelos (pronunciado angelos) que significa “mensajero” o “ángel” y logos que significa “palabra,” “materia,” o “cosa.” En la teología sistemática Cristiana la usamos para referirnos al estudio de la doctrina biblíca de los ángeles.

LA EXISTENCIA DE LOS ÁNGELES

Todas las religiones, reconocen la existencia de un mundo espiritual. Sus mitologías hablan de dioses, semidioses, espíritus, demonios, genios, héroes, etc. Entre los persas, especialmente, fue donde la doctrina de los ángeles se desarrolló y muchos eruditos críticos aseguran que los judíos derivaron su angelología, de los persas; pero esta teoría no está probada, y para decir lo menos posible acerca de ella, es muy dudosa. No puede ciertamente armonizarse con la palabra de Dios, en la que los ángeles aparecen desde el mero principio. Además, algunos grandes eruditos que han estudiado el asunto en forma especial, llegaron a la conclusión de que la angelología persa se derivó de la que estaba en boga entre los hebreos. La Iglesia cristiana siempre ha creído en la existencia de los ángeles ; pero en la moderna teología ancha esta creencia ha sido desechada, aunque todavía considera la teoría angélica como útil, puesto que imprime sobre nosotros “el poder viviente de Dios en la historia de la redención, su providencia especialísima para su pueblo y especialmente para los `pequeños1 Aunque hombres de la talla de Lebnitz, Wolff, Kant y Schleiermacher, admitieron la posibilidad de la existencia de un mundo angelical, y algunos de ellos hasta trataron de probarlo mediante argumentación racional, es del todo evidente que la filosofía no puede probar ni desaprobar la existencia de los ángeles. Por lo mismo, dejándola, nos volvemos a la Escritura, la cual no hace un intento deliberado de probar la existencia de les ángeles, sino que la a mite por completo, y en sus libros históricos repetidamente nos presenta a los ángeles en acción. Ninguno de los que se inclinan ante la autoridad de la palabra de Dios puede dudar de la existencia de los ángeles.

1. Foster, Christianity in Its Modem Expression, p. 114.

Fuente:

Luis Berkhof,  Teologia Sistemática