Leído 96 Veces 8 septiembre , 2021

Qué significa: No impongas con ligereza las manos?

Por Geycer Paredes

“No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Conservate puro”. 1 Timoteo 5:22 

Hay un círculo de cristianos que dicen que debemos prestar mucha atención al tema de la” imposición de manos”, ellos dicen que esto es una doctrina recibida de parte de Dios y que el imponer las manos a la ligera acarrea muchos peligros, de allí que muchos pastores primero deben ayunar y orar y estar en “perfecta armonía” con Dios para poner las manos sobre algunos enfermos, de no hacer caso a esta advertencia la enfermedad de la persona o hasta un demonio se puede meter en ellos aprovechándose de esta situación.

Pues a la luz de la verdad, el versículo en mención no tiene nada que ver con este tipo de enseñanzas, ni siquiera existe enseñanza así en toda la Biblia, por lo tanto, la “imposición de manos” no es una doctrina como algunos quieren verlo en Hebreos 6:2 sino un rito, si bien es cierto, encontramos muchos versículos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, pero estos tienen diferentes propósitos como el de sanar, (Marcos 16.18) el de bendecir, (Génesis 48.14-15) y para delegar autoridad (Números 27.18-20) como es el caso del versículo que tratamos.

Ahora nos centramos en el versículo que estamos tratando y según vemos el contexto el apóstol Pablo está hablando sobre el acto de ordenar a alguien al ministerio a través de la imposición de manos. Esta práctica procedía del Antiguo Testamento cuando se imponía las manos sobre un animal que iba a ser sacrificado con el fin de identificarse con él (Éxodo 29:10; Éxodo 29:15; Éxodo 29:19; Levítico 4:15; cp. Números 8:10; Números 27:18-23; Deuteronomio 34:9; Mateo 19:15; Hechos 8:17-18; Hechos 9:17; etc). Recordemos que Timoteo era un joven Pastor, así que la carta tiene el propósito de instruir sobre la dirección de la iglesia, y el establecimiento de líderes. En pocas palabras Pablo le estaba diciendo a Timoteo que no debería apresurarse a escoger sus líderes, especialmente a un pastor.

Realmente mas peligroso que imponer las manos sobre un enfermo, es el de conferirle autoridad a alguien que no está calificado para determinada tarea, cuando hombres destacados se identifican con una iglesia local, hay a veces la tendencia de promocionarlos rápidamente a puestos de total responsabilidad. Tampoco se debería identificarse con hombres cuyo carácter se desconoce, no sea que al hacerlo participe en sus pecados. La responsabilidad del liderazgo espiritual debe hacerse con cuidado. No debe hacerse “de repente” o sin la debida consideración. En muchas iglesias conservadoras se tiene a hombres estudiando la Biblia y luego terminan sus estudios y los nombran pastores, pero solo son pastores de papel, hombres preparados, pero sin vocación de servicio.

«Peor que imponer las manos en la iglesia a un endemoniado es imponer a la iglesia un endemoniado».

Es una gran responsabilidad elegir a los líderes de la iglesia. Deben tener una fe sólida y ser moralmente intachables, poseyendo las cualidades descritas en 1Timoteo 3:1-13 y Tito 1:5-9. No cualquiera que quiera ser líder de iglesia puede serlo. Hay que asegurarse de las calificaciones morales del candidato antes de pedirle que asuma una posición de liderazgo.

Sin duda, la imposición de manos en la iglesia primitiva era un medio de conectar el mensaje con el mensajero, o el don espiritual con el dador de dones, por ello debemos entender que no hay fórmulas mágicas bíblicas ni matemáticas ocultas para el ministerio de la iglesia por que la imposición de manos no tiene poder en sí misma sino en Dios.