III. El Medio Para La Encarnación

A. La Evidencia

El nacimiento virginal fue el medio para la encarnación. La encarnación, una vez cumplida, fue un estado permanente para el Señor. Comenzó en Su nacimiento y continúa (aunque ahora en un cuerpo de resurrección) para siempre.

Las Escrituras claramente afirman que Jesús fue concebido en el vientre de su madre María mediante la acción milagrosa del Espíritu Santo y sin padre humano.

«El nacimiento deJesús, el Cristo, fue así: Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu Santo» (Mt 1:18). Poco después de eso un ángel del Señor le dijo a José que estaba desposado con María: «José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo» (Mt 1:20). Luego leemos que José «hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa. Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús» (Mt 1:24-25).

Esos mismos hechos los encontramos confirmados en el Evangelio de Lucas, donde leemos acerca de la aparición del ángel Gabriel a María. Después de que el ángel le anunciara que daría a luz un hijo, María dijo: «¿Cómo podrá suceder esto, puesto que soy virgen?» A lo que el ángel respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra Así que [el niño que va a nacer se llamará santo] Hijo de Dios» (Lc 1:35).

El nacimiento virginal fue un evento que duró sólo unas horas. Cuando Gabriel le anunció a María que ella iba a concebir al Mesías, ella alegó que necesitaría un esposo. La respuesta del ángel en esencia fue, no necesitarás un esposo, porque el Espíritu vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra (Lucas 1:35). La afirmación enfatiza más el hecho de la generación divina del Niño, que el método.

Mateo se adhiere cuidadosamente al hecho del nacimiento virginal en la tabla genealógica de nuestro Señor (Mateo 1:16). El asegura que José era el esposo de María, pero que fue solamente por María que Jesús nació. El pronombre “de la cual” es femenino singular, lo que indica claramente que Jesús nació solamente de María, y no de María y José.

Si en Gálatas 4:4 “nacido de mujer” se refiere o no al nacimiento virginal, no está claro. Puede significar simplemente que Cristo asumió la naturaleza humana igual que aceptó una posición bajo la ley, como afirma la frase siguiente. O puede que se refiera al nacimiento virginal, puesto que el verbo no es el regular para “nacer” sino el mismo empleado en Juan 1:14, que se refiere a la encarnación, aunque no al nacimiento virginal como tal. Sin embargo, los pasajes en Isaías, Mateo, y Lucas son claros.

¿Cuál fue el propósito del nacimiento virginal? No necesariamente como medio de preservar a Cristo sin pecado, puesto que Dios pudiera haber cubierto con Su sombra a ambos padres para proteger la impecabilidad del Bebé si así lo hubiera deseado. Sirvió como señal de la singularidad de la Persona que nació. No podemos decir desde cuándo ni cuán difundidamente se conocía este hecho entre los contemporáneos de Cristo. Por supuesto, cuando Mateo y Lucas fueron escritos se conocía, y desde ese tiempo en adelante la iglesia  primitiva lo reconocía como una doctrina crucial, y para principio del segundo siglo era una doctrina establecida (Ignatius, Smyrna, I, 1, por ejemplo; véase también Hans von Campenhausen, The Virgin Birth in the Theology of the Ancient Church, Studies in Historical Theology [Naperville: Allenson, 1964], 2:10–20).

B. Las Genealogías

Tanto Mateo como Lucas trazan la genealogía del Hijo nacido de una virgen. Mateo contiene cuarenta y un nombres escogidos, mientras que Lucas incluye setenta y siete. Mateo traza la línea del Rey hasta llegar a Abraham; Lucas se remonta hasta Adán. La lista de Mateo comúnmente se considera como la línea de José, y la de Lucas, la de María.

Ha habido mucha discusión particularmente sobre la cuestión de que si la genealogía de Lucas es la de Jesús por María Su madre. Alfred Plummer plantea esta objeción a tal punto de vista: “Es probable que una solución tan obvia, como que una era el linaje de José y la otra el linaje de María, se hubiera propuesto muy pronto, si hubiera habido alguna razón (con excepción de la dificultad para adoptarla. Pero esta solución no fue sugerida por nadie hasta que Amnnio de Viterbo la propuso, ca. D.C. 1490 (A Critical and Exegetical Commentary on the Gospel according to Luke [ICC, Edinburgh: T & T Clark, 1910], p. 103).

Por otro lado, F. Godet argumenta efectivamente por el linaje de María en Lucas basándose en la ausencia del artículo delante de José (3:23) lo cual conecta a Jesús directamente con Elí y al parecer pone a José completamente fuera de la línea genealógica (A Commentary on the Gospel of Luke [Edinburg: T & T Clark, 1910], 1:195–204).

Se ofrecen varias explicaciones para decir que ambas genealogías son de la línea de José. Una es que Matán y Matat son la misma persona, lo que hace a Jacob y Elí hermanos y a José hijo de Elí y sobrino de Jacob. Si Jacob murió sin herederos, su sobrino José hubiera sido el heredero, o posiblemente José vino a ser el heredero de Jacob porque Elí (suponiendo que su esposa había muerto) se casó con la viuda de Jacob de acuerdo a la costumbre del matrimonio levirato (Véase J. G. Machen, The Virgin Birth of Christ [New York: Harper, 1930], pp. 207–9).

Un fuerte argumento a favor de que la genealogía lucana sea la de María se relaciona con la maldición puesta sobre Joaquín (Jeconías o Conías) en Jeremías 22:30. El fue declarado “privado de descendencia” lo cual se explica en el versículo como que ninguno de sus descendientes físicos reinaría prósperamente sobre el trono de David. (El aparentemente tuvo siete hijos, aunque posiblemente adoptivos, 1 Crónicas 3:17). Así que no se podría esperar que Jesús llegara a ser un Rey reinante (aunque tenía el derecho legal) si fuese un descendiente natural de José quien lo era de Conías. Por lo tanto, el nacimiento virginal fue necesario para librarlo de la línea de la maldición (véase Robert Gromacki, The Virgin Birth of Christ, [Grand Rapids: Baker, 1981], pp. 150–9). Sin embargo, esto también podría decirse si Jesús estuviera relacionado con José (no como Su padre natural, por supuesto) por Natán en vez de por Salomón (como Lucas pudiera estar indicando).

También se sugiere que Dios dio por terminada la maldición sobre Conías al escoger y exaltar a Zorobabel (Hageo 2:23). Al ponerlo “como anillo de sellar” lo elevó a tina posición de autoridad, y al escogerlo le transfirió la promesa mesiánica a él y a su familia de entre los descendientes de David. El nombre de Zorobabel aparece tanto en la genealogía de Mateo como en la de Lucas.

En todo caso Lucas cuidadosamente evita la impresión de que Jesús pudiera ser hijo natural de José: sin embargo, preserva Su prerrogativas reales por no conectarlo solamente a Su madre (puesto que el derecho se transmitía a través del sexo masculino). Nunca en Su vida hubo alguien que cuestionara el derecho de Jesús al trono de David.

{Pero en todo caso, hay mucho que hablar acerca de esto, muy pronto, haré un tema completo refiriéndome solo a esto de la genealogía que tan cuestionado es… pero algo si es cierto, Jesús es el Rey de Reyes y Señor de Señores y ante El se doblará toda rodilla… le reconozcan o no como rey, ante El se postrarán y toda lengua confesará que Jesucristo ES EL SEÑOR para gloria de Dios Padre.} Luis Claros.

C. Importancia Doctrinal del Nacimiento Virginal

La importancia doctrinal la podemos ver al menos en tres cosas:

1. Muestra que la salvación debe venir en última instancia de parte del Señor.

Como Dios había prometido que la «simiente» de la mujer (Gn 3:15) destruiría al final a la serpiente, hizo que esto sucediera mediante su poder, no por medio del esfuerzo humano. El nacimiento virginal de Cristo es un recordatorio inconfundible de que la salvación nunca llega mediante el esfuerzo humano, sino que es obra de Dios mismo. Nuestra salvación solo se produce a través de la obra sobrenatural de Dios, y eso se hizo evidente al principio de la vida de Jesús cuando «Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos» (Gá 4:4-5).

2. El nacimiento virginal hizo posible que se pudiera unir en una sola persona la deidad en su plenitud y la humanidad en su plenitud. Este fue el medio que Dios usó para enviar a su Hijo Gn 3:16; Gá 4:4) al mundo como hombre. Si pensamos por un momento en otras posibles formas en las que Cristo hubiera podido venir a la tierra, ninguna de ellas habría unido tan claramente a la humanidad y a la deidad en una persona. Para Dios probablemente hubiera sido posible crear a Jesús como un completo ser humano en el cielo y enviarlo a la tierra sin la intervención de un padre humano. Pero entonces hubiera sido muy difícil para nosotros poder ver que Jesús era completamente humano como nosotros, ni hubiera sido parte de la raza humana que descendía físicamente de Adán. Por otro lado, probablemente a Dios le hubiera sido posible hacer que Jesús viniera a este mundo por medio de dos padres humanos, padre y madre, y con naturaleza divina unida milagrosamente a su naturaleza humana en algún momento oportuno de su vida. Pero entonces hubiera sido bastante difícil para nosotros comprender como Jesús podía ser completamente Dios, puesto que su origen era como el nuestro en todos los sentidos.

Pensar en estas otras dos posibilidades nos ayuda a entender cómo Dios, en su sabiduría, ordenó una combinación de influencias humanas y divinas en el nacimiento de Cristo, de manera que toda su humanidad fuera evidente para nosotros en razón del hecho de su nacimiento humano normal de una madre humana, y su plena deidad fuera evidente en el hecho de la concepción en el vientre de María mediante la obra poderosa del Espíritu Santo.1

3. El nacimiento virginal hizo también posible que Jesús fuera completamente humano pero sin la herencia de pecado. Como dijimos anteriormente, todos los seres humanos hemos heredado la culpa legal y la naturaleza moral corrompida de nuestro primer padre, Adán (lo que a veces se le llama «pecado heredado» o «pecado original»). Pero el hecho de que Jesús no tuviera un padre humano significa que la línea de descendencia de Adán quedó parcialmente interrumpida. Jesús no descendía de Adán exactamente en la misma manera que los demás seres humanos han descendido de Adán. Y esto nos ayuda a comprender por qué la culpa legal y la corrupción moral que cargan los demás seres humanos no la encontramos en Cristo.

Esta idea parece estar indicada en la declaración del ángel Gabriel a María, cuando dice:

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti,

y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra

Así que [el niño que va a nacer se llamará santo]

Hijo de Dios» (Lc 1:35).

Debido a que el Espíritu Santo causó la concepción de Jesús en el vientre de María, el niño sería llamado ((santo». 2 Esa conclusión no debe interpretarse como que quiere decir que la transmisión del pecado viene solo por medio del padre, porque las Escrituras no hacen una aseveración así en ninguna parte. Baste decir que en este caso la línea ininterrumpida de la descendencia de Adán quedó interrumpida, y Jesús fue concebido por el poder del Espíritu Santo. Lucas 1:35 conecta esta concepción por el Espíritu Santo con la santidad o pureza moral de Cristo, y la reflexión en ese hecho nos permite entender que gracias a la ausencia de un padre humano, Jesús no era completamente un descendiente de Adán, y que esa interrupción de la línea de descendencia fue el método que Dios usó para hacer que Jesús fuera completamente humano sin que heredara el pecado de Adán.

¿Pero por qué Jesús no heredó una naturaleza pecaminosa de parte de María? La Iglesia Católica Romana responde a esa pregunta diciendo que María misma estaba libre del pecado, pero las Escrituras no enseñan eso, y de todas maneras eso no resuelve el problema (¿acaso no heredó María el pecado de su madre?). 3 Una solución mejor es decir que la obra del Espíritu Santo en María debe haber prevenido no solo la transmisión del pecado de José (porque Jesús no tuvo padre humano), sino también, en una forma milagrosa, la transmisión del pecado de María: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti … Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios» (Lc1 :35).

Ha sido común, al menos en generaciones anteriores, para los que no aceptan la completa veracidad de las Escrituras negar la doctrina del nacimiento virginal de Cristo. Pero si nuestras creencias van a ser gobernadas por las declaraciones de las Escrituras, no negaremos ciertamente esta enseñanza. Ya sea que podamos o no discernir algunos aspectos de importancia doctrinal de esta enseñanza, debiéramos creerla primero que nada porque las Escrituras la afirman. Por supuesto, un milagro así no es demasiado difícil para el Dios que creó el universo y todo lo que hay en él, todo el que afirme que un nacimiento virginal es «imposible» está confesando su propia incredulidad en el Dios de la Biblia. No obstante, además del hecho de que las Escrituras enseñan el nacimiento virginal, podemos ver que es doctrinalmente importante, y si vamos a entender la enseñanza bíblica sobre la persona de Cristo correctamente, es importante que empecemos con una afirmación de esta doctrina.

Referencias:

1 Esto no quiere decir que hubiera sido imposible para Dios hacer que Jesús viniera al mundo en otra manera diferente, sino tan solo decir que Dios, en su sabiduría, decidió que este era la mejor forma de hacer que sucediera, y parte de ello es evidente en el hecho de que el nacimiento virginal nos ayuda a comprender cómo Jesús podía ser completamente Dios y completamente humano. Las Escrituras no nos dicen si hubiera sido «posible» traer a Cristo al mundo en algún sentido absoluto de «posible».
2 He insertado aquí una traducción de la versión inglesa RSV, que pienso que es correcta. La frase griega es dio kai to gennomenon hagion klethesetai, huios theou. La decisión de cuál es la traducción correcta depende de si tomamos gennomenon como el sujeto significando «el niño que nacerá» o pensamos que el sujeto es to hagion, «el santo niño», con el participio gennomenon funcionando como un adjetivo, dando el sentido que tiene en las versiones hispanas.
Recientemente, una investigación léxica amplia parece indicar que la expresión to gennomenon era una expresión bastante común que se solía entender como «el niño que nacerá». Ejemplos de este uso se puede ver en Plotino, Nead, 3.6.20; Platón, Menexenus, 237E; Laws, 6,775C; Filón, Sobre la creación, 100; Sobre el cambio de nombres, 267; Plutarco, Moralia, «Consejos para los Novios», 140F; «Sobre el afecto a los hijos» E. Se podrían encontrar probablemente más ejemplos con una investigación de computadora más completa, pero estos parecen suficientes para demostrar que la simple posibilidad gramatical de traducir Lucas 1:35 en la manera que lo hacen las versiones castellanas no es un argumento fuerte a favor de sus traducciones, porque los lectores de habla griega del primer siglo hubieran entendido generalmente las palabras to gennomenon como una unidad que significa «el niño que nacerá». Debido a este hecho, la traducción que propongo representa el sentido que hubieran entendido los lectores del primer siglo: «Así que el niño que nacerá será llamado santo». (Descubrí estos ejemplos de to gennomenon al investigar la información en el Thesaurus Linguae Graecae basado en la computadora Ibycus en el Trinity Evangelical Divinity School.)
3 La Iglesia Católica Romana enseña la doctrina de la inmaculada concepción. Esta doctrina no se refiere a la concepción de Jesús en el vientre de María, sino a la concepción de María en el vientre de su madre, y enseña que María estaba libre de la herencia del pecado. EI8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX proclamó: «La Santísima Virgen María fue, desde el primer momento de su concepción… en vista de los méritos de Cristo Jesús… preservada libre de la mancha del pecado original» (Ludwig Ott, Fundamentals ofCatholic Dogma, trad. Patríck Lynch [Tan, Rockfort, 1960], p. 190). (La Iglesia Católica también enseña que «como consecuencia de un privilegio especial de gracia de Dios, María estaba libre de pecado personal durante toda su vida», p. 203.)
En respuesta, debemos decir que el Nuevo Testamento honra mucho a María como una persona a quien Dios le «ha concedido su favor> (Lc 1:30), y que es «bendita entre las mujeres» (Lc 1:42), pero en ninguna parte indica la Biblia que María estaba libre del pecado heredado. La expresión «¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios. El Señor está contigo» (Lc 1:28) simplemente significa que María había encontrado gran bendición de parte de Dios; la misma palabra que traducimos como «favon> o «favorecida» en Lucas 1:28 (gr. charitoo) se usa para todos los cristianos en Efesios 1:6: «para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado». En realidad, Ott dice: «La doctrina de la Inmaculada Concepción de María no está explícitamente revelada en las Escrituras» (p. 200, aunque él piensa que está implícita en Gn 3:15 y Lc 1:28,41.
Fuentes consultadas:
Systematic Theology by Inter-Varsity Press, Gran Bretaña, y The Zondervan Corporation, USA © 1994 Wayne Grudem
– Basic Theology,  Charles C. Ryrie, Copyright, Editorial Unilit, Miami, Fl. U.S.A. © 1993 All right reserved.

5 comentarios en “III. El Medio Para La Encarnación”

  1. Es mejor aceptar lo que indica la escritura que las argumentaciones teológicas, Cristo fue concebido por el Espíritu Santo y llevó nuestros pecados en “su cuerpo”
    es más la Escritura dice que se hizo “maldito” para redimir a Israel que estaba bajo la maldición de la ley.
    Fue tentado en todo… pero sin pecado, a nosotros no se nos cuenta el pecado sino hasta que lo cometemos.
    Y Cristo sencillamente se guardó santo hasta la muerte.

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  2. Se utiliza la palabra “Semejanza” debido a que el cuerpo, nuestro cuerpo es pecaminoso debido al pecado “heredado” de Adán pero el de Cristo no, recuerda:
    Rom. 5: 12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

    Debido al pecado de Adán, este pecado paso de Adán a todos los seres humanos pues todos somos descendientes de el y por lo tanto pecadores, esto lo confirma:
    Rom.3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

    Ahora que hemos aclarado esto, entendemos pues que todo ser humano es pecador, nuestra naturaleza humana es “pecaminosa” el pecado habita en nuestros cuerpos… Pablo mismo declara:
    Romanos 7:
    14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
    15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
    16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
    17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
    18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
    19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
    20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
    21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
    22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
    23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
    24 !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

    Puedes ver pues Raúl que nuestro cuerpo es pecaminoso que el pecado habita en nosotros, en nuestro cuerpo (no en el Espíritu).

    Habiendo aclarado esto, ahora puedes entender lo siguiente, en primer lugar el pecado viene “heredado” de Adán, esta herencia se pasa a través del “esperma” que al unirse con el óvulo forman la vida… Cristo no desciende de Adán… el fue engendrado por obra del Espíritu Santo… entonces en el NO HABIA pecado, su cuerpo era “semejante” al nuestro, igual en TODO, absolutamente en todo… excepto en Algo… su concepcion fue distinta fue engendrado por el Espíritu Santo por lo tanto no trae pecado heredado y por si fuera poco nace de una virgén algo unico… que muestra la santidad de Cristo, por lo tanto su cuerpo es “semejante a la carne de pecado” pero no es carne de pecado, no hubo pecado en el… el fue Santo, justo, perfecto y lo es y lo seguirá siendo por los siglos de los Siglos.

    Pablo solo queria hacer esta diferencia para que no dijeran que como el tuvo cuerpo humano hubo pecado en el, su cuerpo fue igual en todo pero no en el pecado.

    Espero hayas comprendido.

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  3. Siervos, una consulta adicional:

    “en semejanza de carne de pecado” (Romanos 8:3).

    Eso significa:

    – Jesús tuvo un cuerpo semejante al de los humanos?
    – No era un cuerpo como el de los hombres?

    gracias nuevamente

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