15 diciembre , 2013

Cristo es la paz de los justos

Por Geycer Paredes

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.” Mateo 2:1-3

Algunas verdades en estos textos:

–    Jesús nació en Belén

Lo primero que encontramos en este texto, es que Jesús nació, el creador del mundo vino a la tierra, el verbo se hizo carne, se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo, hecho semejante a los hombres, el vino a los suyos y nació en Belén, cumpliendo la profecía de Miqueas:

“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” Miqueas 5:2 

Belén, su antiguo nombre  fue Efrata  y significaba “la fructífera”. Belén significa “casa del pan” con referencia profética a Aquel que es el “pan de vida. Su nombre moderno  es Bethlehem  y significa “casa de la carne”. Era el hogar de Booz y Rut, de Isaí y David.

–    En días del rey Herodes

El rey Herodes no era un monarca independiente, sino un rey sujeto al imperio romano. Realmente era medio judío y medio edomita (descendientes de Esaú). Tenía sangre edomita en las venas. Se había hecho útil a los romanos en las guerras y en los levantamientos de Palestina, y confiaban en él. Le habían nombrado gobernador en el año 47 a.C.; el 40 a.C. había recibido el título de rey; y su reinado se prolongó hasta el 4 a.C. Se le llamaba Herodes el Grande, y en muchos sentidos merecía ese título. Fue el único gobernador de Palestina que consiguió mantener la paz e imponer el orden. Fue un gran constructor; fue el que re-construyó el templo de Jerusalén, lo amplió y lo embelleció. Sabía ser generoso. En los tiempos difíciles reducía los impuestos para hacerle las cosas más fáciles al pueblo; y en la hambruna del año 25 a.C. llegó hasta fundir su propia vajilla de oro para comprar trigo para el pueblo hambriento.

Pero había un fallo terrible en el carácter de Herodes. Era suspicaz hasta casi la locura. Siempre había sido suspicaz; y cuanto más viejo se hacía, también se hacía más suspicaz hasta que, en su vejez, era, como dijo alguien, “un viejo asesino”. Si sospechaba que alguien pudiera ser su rival en el poder, eliminaba a esa persona a toda prisa.

Él tuvo entre nueve a diez esposas, una de ellas era Mariamna, ella era asmonea, se casó con ella procurando la simpatía del pueblo y legitimar su reinado. Sin embargo, cuando supo que no era aceptado por los judíos determinó acabar con toda la casa asmonea a fin de que ninguno de ella le fuese opositor en el reino. Asesinó a su esposa Mariamne y a su madre Alejandra. Su hijo mayor, Antípater, y otros dos de sus hijos, Alejandro y Aristóbulo, también fueron asesinados por orden suya.

Siendo un judío practicante, Herodes usualmente no hubiera matado un cerdo para comerlo. Pero el hecho de que no tuviera escrúpulos para matar a sus propios hijos hizo que Augusto César comentara acerca de Herodes: “Es mejor ser un cerdo de Herodes que un hijo de Herodes” irónico en griego, porque hus es la palabra para cerdo, y huiós es la palabra para hijo. Algo de la naturaleza salvaje, amargada y retorcida de Herodes se puede ver en los preparativos que hizo cuando veía cerca la muerte. Cuando tenía setenta años, sabía que se iba a morir. Se retiró a Jericó. Dio órdenes para que se hiciera una recolección de los ciudadanos más distinguidos de Jerusalén, que los arrestaran con acusaciones amañadas y los metieran en la cárcel. Y dio orden de que en el momento en que él muriera, los mataran a todos. Dijo sarcásticamente que se daba cuenta de que nadie lloraría su muerte, y estaba decidido a que se derramaran lágrimas cuando él muriera.

Herodes no es un título sino un nombre propio, una dinastía, tenemos:

Herodes el Grande primero fue Procurador de Galilea, luego rey de los Judíos. Gobernaba cuando nació Jesús, y mando matar a los Inocentes, Mateo 2. Luego le sucedió en el poder 3 de sus hijos, Herodes Antipas, hijo, hizo matar a Juan el Bautista (Mateo 14:1-12), y Jesús se refirió a él como “zorra” (Lucas 13:32). Herodes Agripa I, nieto del Grande, mató al apóstol Jacobo (Hechos 12). Herodes Agripa II. Pablo compareció ante él (Hechos 25:13 a 26:32).

–    Vinieron del oriente a Jerusalén unos magos

¿Quiénes vinieron del oriente?… ¿cuántos eran?… ¿cómo se llamaban?

Los Magos de Oriente ni eran reyes ni eran tres. El número y la calidad de los regalos se han convertido en la base para una tradición que eran tres reyes de Arabia. Pero realmente no existe evidencia en cuanto al número que vino, ni en cuanto al país de donde vinieron. El primero que convirtió en reyes a los magos fue Tertuliano, quien descubrió que el Salmo 72:10 aseguraba que unos reyes acudirían a ver al Mesías poco después de su nacimiento. Isaías 60:3 (Cf. Apocalipsis 21:24), también muestra la misma idea. Realmente el tratamiento de Reyes es mucho más aceptable para los teólogos que el de Magos que “se asociaba con brujos”

El Diccionario Bíblico define a los “Magos” como “hombres sabios”, del griego “Magoi,” que designa hombres de clases educada. Nuestra palabra “magos” viene de esta raíz. Pero estos “hombres sabios” no eran magos en el moderno sentido de realizar magias. Ellos eran de nacimiento noble, educados, ricos, e influyentes. Eran los filósofos, los consejeros de la realeza, entendidos en toda la sabiduría del antiguo Este.

–  Diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?

Esta pregunta encierra 2 verdades

  1. Jesús es el verdadero Rey de los judíos
  2. El verdadero Rey de los judíos ha nacido

 –    Porque su estrella hemos visto en el oriente,

Algunos dicen que esta estrella fue un cometa, otros dicen que fue una súper nova, otros dicen que fue un ovni, Simplemente no sabemos, lo único que yo sé es que Dios tiene el control de la materia y fue Dios guiando a estos hombres sabios. Y quisiera exhortarles a que no se preocupen por las teorías que se desarrollan al respecto y que al fin y al cabo son solo tentativas que tienen muy poco significado espiritual.

–     Y venimos a adorarle.

Pero lo que es claro concerniente a este asunto de la estrella, es que está haciendo algo que no puede hacerlo por sí misma: está guiando a los magos hacia al Hijo de Dios para que lo adoren. Si usamos el pensamiento Bíblico solo existe una persona que puede estar detrás de la intención de las estrellas – Dios mismo. Así que la lección es simple: Dios está guiando a los extranjeros a Cristo para que lo adoren. Y lo hace ejecutando una influencia y poder global – probablemente universal – para lograrlo. Lucas muestra la influencia de Dios en el Imperio Romano completo para que el censo venga a ser en el tiempo exacto para llevar a la virgen a Belén a cumplir la profecía de su alumbramiento. Mateo muestra la influencia de Dios en las estrellas del cielo para llevar a los magos a Belén para que puedan adorarlo.

–    Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Los judíos sabían que un gran personaje pronto hará su aparición, y él peleará por la liberación de Israel de sus enemigos, y que tomaría sobre sí el imperio universal.

Herodes… se turbó (agitó, conmovió, inquietó, perturbó, se horrorizó, tembló, etc). El problema por el que Herodes se turbó se explica fácilmente. ÉL ERA UN USURPADOR al trono del Rey, su sucesión al trono se vio amenazada. Herodes estaba siendo el rey de los judíos hasta ahora y esta noticia parecía presagiar un rey legítimo, un rival por el trono. Toda Jerusalén con él. La capital estaba en conmoción. Fue la sede del poder de Herodes, y de sus más firmes partidarios del Nuevo Testamento estaban allí. Jerusalén se turbó porque temía un conflicto entre pretendientes rivales al trono.

Las profecías predijeron que el Mesías nacería y establecería su reino. El corazón pecaminoso de Herodes esperaba que estas profecías no se cumplieran en el tiempo de su gobierno y estaba decidido a mantener su gobierno a cualquier precio.

Existen Herodes modernos y ellos conocen relativamente la segunda venida de Cristo, pero esperan que se pospondrá hasta que se termine su carrera. La Jerusalén moderna prefiere a su Herodes con la paz que a Cristo con la revolución. Multitudes descansan bajo el dominio de Satanás, porque temen el conflicto revolucionario y la lucha necesaria para entronizar a Cristo en su lugar. Cristo es la paz de los justos, el problema de los malos. El conocimiento imperfecto de los problemas, pero el conocimiento y el amor perfecto arrojan el miedo –1 Juan 4:18.

A los malos les turba la noticia de Jesús, no vienen a la luz porque sus obras son malas, Jesús dijo a sus discípulos, no se turbe vuestro corazón.