13 julio , 2010

La Prohibición

Por Geycer Paredes

Amós 5:4 “Buscadme y viviréis”

Va seguido de una exhortación que, lógicamente, ha de tener una importancia paralela: “No busquéis a Betel, ni entréis en Gilgal, ni paséis a Beerseba” (5:5). ¿Qué razón había para esta prohibición? ¿Simplemente un destino nefasto reservado a estas ciudades? En días de Amós, aquellas poblaciones, de gratos recuerdos vinculados a los patriarcas y a Samuel, se habían convertido en centros idolátricos a los que los israelitas acudían con entusiasmo en tanto que deslealmente abandonaban a Dios. La opción entre el culto al Dios verdadero y la idolatría de aquellos santuarios era una cuestión de vida o muerte.