16 junio , 2012

Dios en medios de nosotros

Por Geycer Paredes

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14 

La palabra “habitó” viene del griego “skenoo” que significa: “Plantar un tabernáculo”. Cuando Israel adoró el becerro de oro y despertó así la ira de Jehová, Moisés sacó el tabernáculo fuera del campamento (Éxodo 33:7), simbolizando así el alejamiento de Dios. Cuando se reanudó la marcha del pueblo nuevamente consagrado a Jehová, el tabernáculo se instaló en medio, con seis tribus delante y seis tribus detrás (Números 2:17). Esto simbolizaba esencialmente la presencia de Jehová en medio del pueblo.

A este simbolismo de la morada de Dios en medio de su pueblo (Éxodo 25:8) se hace referencia al hablarse de la encarnación del Verbo que “habitó entre nosotros”, es decir, Dios mismo habitando en medio de nosotros.