Siendo heraldo puedo ser eliminado

By | 4 junio , 2016

“Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” 1Corintios 9:27  

Mucha controversia ha generado este versículo, quiero rescatar las interpretaciones más comunes analizando sus detalles:

  1. Algunos afirman que una persona puede ser salva y luego perder su salvación, ya que el texto dice: “Habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado”.

Naturalmente, esta interpretación está en contradicción con el cuerpo general de doctrinas del Nuevo Testamente en el sentido de que ninguna verdadera oveja de Cristo jamás perecerá (Juan 10:28, Romanos 8:38-39, Hebreos 13:5, 1 Juan 2:19, etc).

  1. Otros dicen que la palabra traducida “eliminado” es un término intenso y que se refiere a la condenación eterna.

Sin embargo, en este versículo, Pablo no está enseñando que una persona que ha sido salvada puede quedar descalificada ante Dios. Porque una persona que deje de ejercitar la autodisciplina nunca ha sido salvada. Al pensar en los falsos maestros y en cómo ellos se daban a toda pasión y apetito, Pablo establece el principio general de que si alguien no mantiene su cuerpo sujeto, esto es prueba de que jamás había nacido de nuevo; y que aunque pudiese predicar a otros, él mismo quedará descalificado.

  1. Una tercera explicación es que Pablo no está hablando acerca de la salvación aquí, sino del servicio. No está sugiriendo que él pudiese jamás perderse, sino que pudiese no resistir la prueba tocante a su servicio y que fuese rechazado para el premio.

Esta interpretación concuerda de manera precisa con el significado de la palabra descalificado y con el contexto atlético. Pablo reconoce la terrible posibilidad de que, habiendo proclamado a otros, él mismo pudiese quedar descartado por el Señor y dejar de serle útil.

En todo caso, se trata de un pasaje de gran peso, y debería llevar a un profundo autoexamen por parte de cualquiera que trate de servir al Señor Cristo. Cada uno debería determinar que por la gracia de Dios nunca tenga que aprender por propia experiencia el significado de esta palabra. Mientras Pablo pensaba en la necesidad de dominio propio, le vino a la mente el ejemplo de los israelitas. En el capítulo 10 recuerda cómo se entregaron a satisfacer sus propios apetitos y se volvieron descuidados respecto a disciplinar sus propios cuerpos, y por ello quedaron descalificados y desaprobados. Primero de todo se refiere a los privilegios de Israel (vv. 1-4); luego al castigo de Israel (v. 5); finalmente a las causas de la caída de Israel (vv. 6-10). Luego explica cómo estas cosas nos son de aplicación (vv. 11-13).

Tomado y ampliado del comentario de MacDonald

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